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sábado, 10 de noviembre de 2012

Poemas Varios

Soy contado entre los que descienden al sepulcro; soy como hombre sin fuerza, abandonado entre los muertos, como los pasados a espada que yacen en el sepulcro, de quienes no te acuerdas ya, y que fueron arrebatados de tu mano.
Salmo 88: 4,5


Desde donde llamo

Y es de aquí
desde donde transitando a veces
por calles desiertas
en  medio de la oscuridad de la noche,
de las luces y del tráfico
has perdido el  rumbo
y la difunta máquina
en el camino sin destino
por la estepa solitaria,
observas transeúntes
pasar por la gran avenida,
Pero es la voz del viento,
apacible desde el huracán
tarareando su antigua canción
desdoblando mis finos cabellos helados
mientras  ingrávidos mis pies
avanzan hacia algún país extraño,
Y es la voz desde la muerte pura,
de las tumbas silenciosas
desde las cruces blancas titilando,
Pero es la luz desde tu rostro la que observo,
lejana y taciturna
hermana-amiga mía eres
tú que estás frente al féretro
extrañando un mundo de vestigios perennes,
Y es la voz desde la vida misma
desde donde hoy mi alma clama
en cada súplica que se derrama
en la esquina de la desesperanza,
de aquí, desde donde llamo.


Oh Jehová, Dios de mi salvación, día y noche clamo delante de ti. llegue mi oración a tu presencia; inclina tu oído a mi clamor. Porque mi alma está hastiada de males, y mi vida cercana al Seol.
Salmo 88:1-3